Universidad Técnica Particular de Loja

Francisco Tobar García

1928-1997

Francisco Tobar García (1928-1997) nació en Quito. Fue poeta, dramaturgo, narrador, ensayista, periodista, crítico literario, diplomático y profesor universitario ecuatoriano. Está considerado como una de las figuras más relevantes de la literatura ecuatoriana de la segunda mitad del siglo XX.

Humanista fecundo y polifacético, volcado desde su temprana juventud hacia el conocimiento de las Letras y el cultivo de la creación literaria, cursó estudios superiores en la Universidad Católica de Quito, de donde egresó con el grado de doctor en Literatura. Emprendió a partir de entonces una fructífera trayectoria docente que le condujo de nuevo hasta las aulas de su alma mater -aunque ahora en calidad de profesor-, y desde allí fue adquiriendo un merecido prestigio intelectual que, difundido por todos los países hispanoamericanos, le permitió impartir cursos, seminarios y conferencias como profesor invitado en la Universidad de La Plata (Argentina), en la Sorbona (París), en la Complutense (Madrid) y, entre otras, en la Universidad de Mérida (Venezuela).

Afincado en Guayaquil, su talante abierto, extravertido y cosmopolita le impulsó a realizar numerosos viajes a lo largo de toda su vida, una veces por los citados motivos profesionales, otras por la curiosidad de conocer nuevas tierras, culturas y formas de vida, otras veces para asentarse durante largas temporadas en diversas ciudades europeas y americanas (así, v. gr., en Portugal y Chile), y en otras ocasiones, en fin, para ejercer las funciones que, en su condición de diplomático de carrera, le asignó el gobierno ecuatoriano en España, Haití y Venezuela.

En su faceta de escritor, Francisco Tobar García irrumpió en el panorama literario ecuatoriano de mediados del siglo XX con un poemario titulado Amargo (1951), opera prima que mereció los elogios de la crítica especializada y anunció la llegada de una nueva e inspirada voz lírica cargada de resonancias culturales y caracterizada, en su plano formal, por un sobrio y depurado hermetismo que acentuaba la independencia y originalidad del poeta quiteño respecto a la lírica ecuatoriana del momento.

Esta buena impresión causada por su primera colección de versos se vio luego confirmada por la aparición de otros poemarios tan notables como Segismundo y Zalatiel (1952), Naufragio y otros poemas (1962), Dhanu (1978) y Ebrio de eternidad (1992).

Además de su obra poética, Tobar García atendía sus labores de docencia e investigación, escribía artículos en periódicos y revistas de Ecuador y de otros países hispanoamericanos, redactaba ensayos centrados en temas literarios y cultivaba otros géneros creativos como el teatro y la prosa de ficción. Por otro lado, fundó el Teatro Independiente, una agrupación que animó la escena ecuatoriana desde 1954 hasta 1970.

Entre las obras teatrales de Francisco Tobar García cabe recordar las tituladas Las ramas desnudas, La dama ciega, Cuando el mar no existía y Las obras para el gusano, algunas de ellas impresas en dos recopilaciones de su quehacer dramático que vieron la luz bajo los títulos de Tres piezas de teatro (1962) y Grandes comedias (1981).

Asimismo, Tobar García escribió tres espléndidas novelas: Pares o nones (1979), La corriente era libre (1979) y Autobiografía admirable de mi tía Eduvigis (1991), y una obra de relatos: Los quiteños (1991)[1].

[1] Recuperado y adaptado de http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=tobar-garcia-francisco.