Universidad Técnica Particular de Loja

Contemporáneos V

Resumen
Aunque una de las características de la denominada generación post-boom sea la ausencia de temática existencial, Jaime Marchán se sirve del que para muchos es el más perfecto soneto escrito en lengua española: “Amor constante más allá de la muerte” de Quevedo. Dice de sí el propio autor, orfebre de su obra: “Todo escritor, como cualquier artista, es necesariamente un ser fracasado porque busca alcanzar la belleza, la perfección estética y nunca lo consigue. Lo más que logra ver son unas sombras de ella. Esa lucha tenaz por aproximarse al ideal estético es motivo de conflicto y a veces la fuerza de ese conflicto es tan potente que llegas a sentir que has fracasado, que has vuelto a caer”. De tal manera que así como su corazón, su prosa recorre los ostugos más profundos del ser humano.
La obra de Juan Valdano se desarrolla con heraclitana postura en la necesidad de afirmar envuelto en el afán por construir la historia ecuatoriana, la propuesta tanto suya como de su generación de señalar la clara identidad de lo diferenciadoramente ecuatoriano, e indica que Ecuador  no somos estrictamente una nación indígena. Al igual que la geografía de este país, estamos compuestos por varias identidades, multiplicidad de formas de ser que se desprenden de un gran concepto, poco aceptado ahora: el mestizo.
De cuanto comprende la obra de Francisco Proaño, quizá sea la descripción psicológica de los personajes lo más atractivo, junto con la bien conseguida trama y la presencia de una temática tanto cosmopolita como criolla.
Ángel Martínez de Lara