Universidad Técnica Particular de Loja

Natasha Salguero Bravo

1952

Hija de Sixto Salguero, hombre importante del teatro ecuatoriano, y de María Virginia Bravo, profesora de historia y geografía, Natasha Salguero nació en Quito, en 1952. Su infancia transcurrió en medio de libros, bibliotecas y representaciones teatrales, lo que estimuló en la niña  la invención de escenarios escindidos entre una fantasía desbordante y una realidad circundante. Rodolfo Pérez Pimentel señala sobre su niñez que

recibió su nombre por la obra Nuestra Natacha, de Alejandro Casona. Vivían en una casa propia en el barrio El Dorado. Su padre la familiarizó con el teatro pues leía en alta voz a numerosos autores, entre otros a Shakespeare. Había un teatrino y actuaba con sus hermanitos tomando los personajes de la obra Sueño de una noche de verano. Entre los 5 y 6 años comenzó a actuar en el Teatro Experimental Universitario haciendo papeles de niña[1].

A los cinco años de edad, Natasha empezó sus estudios de danza, que seguiría durante diez años.  Realizó sus estudios primarios y secundarios en el colegio Americano. En 1969 terminó la especialización en Físico-Matemáticas y egresó como la mejor bachiller del colegio. Una vez graduada emprendió estudios de Periodismo y Bellas Artes en la Universidad Central del Ecuador, aunque por motivaciones políticas abandonó la segunda para dedicarse completamente a la primera. Desde 1971 trabajó periódicamente como operadora internacional en el Instituto Ecuatoriano de Telecomunicaciones (IETEL).

En 1974 se licenció en Periodismo y trabajó para las revistas Vistazo y Hogar. A partir de 1976 trabajó en la Revista Nueva, de Magdalena Jaramillo de Adoum, y fue traductora técnica del inglés en el Instituto Ecuatoriano de Normalización. Entre 1976 y 1979 acompañó a su esposo (el coreógrafo y bailarín quiteño Wilson Pico Duque) en una gira por Colombia, México y los Estados Unidos dentro del Programa Internacional de Intercambio Cultural:

Natacha dirigía las relaciones públicas y en escena ordenaba luces, telones que ella misma pintaba y en general todos los detalles para que el espectáculo, de 4 o 5 Coreografías en cada ocasión, fuera impecable. Finalmente Wilson se dedicó a dictar talleres de Expresión Corporal y fue contratado por el “Space Dance Theatre” de Houston, Texas, como bailarín y coreógrafo[2].

A partir de 1987, Natasha Salguero empezó una intensa actividad profesional: entre 1987 y 1992 dirigió la redacción de “Trazos”,

empresa que hacia revistas para periódicos de gran circulación. En 1990 investigó sobre la Danza y el teatro para la CCE y tiene un tomo escrito sobre la danza ecuatoriana en la década de los años 70 enviado al Instituto de Artes Populares del Convenio Internacional Andrés Bello para su edición. […] En 1993 ocupó la Dirección del Fondo Nacional de Cultura con S/ 570.000 mensuales de sueldo. En 1994 la Ministra de Educación, Rosalía Arteaga, la llevó de Directora Nacional de Cultura y al ocurrir su renuncia volvió a sus anteriores funciones[3].

 

Poeta, crítica dancística y literaria, ensayista y narradora, Natasha Salguero es una de las escritoras ecuatorianas más destacadas en la actualidad.

[1] http://www.diccionariobiograficoecuador.com/tomos/tomo18/s2.htm

[2] http://www.diccionariobiograficoecuador.com/tomos/tomo18/s2.htm

[3] http://www.diccionariobiograficoecuador.com/tomos/tomo18/s2.htm