Universidad Técnica Particular de Loja

Jorge Icaza

1906-1978

Hijo de José Antonio Icaza Manzo (liberal que salió de Quito por razones políticas después de la caída Alfaro en 1.910 y murió al poco tiempo de una úlcera perforada, y de Amelia Coronel Pareja), Jorge Icaza Coronel nació en Quito, en 1906. Su infancia transcurrió en el latifundio de su tío, donde entró en contacto con las costumbres y la realidad social ecuatoriana que marcó toda su obra:

Huérfano de padre a los tres años, lo trasladaron al fundo familiar llamado “Chimborazo” en la provincia de ese nombre, donde convivió con los niños indios y mestizos, con su lengua el quichua y esa forma tan especial de habla castellana mezclada con quichuismos que ellos tienen[1].

Realizó sus estudios primarios en la escuelita de las Srtas. Toledo y cursó la secundaria en el Colegio San Gabriel, titulándose de bachiller en el Colegio Mejía en 1924. Posteriormente cursó estudios de Medicina en la Universidad Central pero la muerte de su padrastro en 1925 y la de su madre en 1926 le obligaron a abandonar sus estudios. Esta primera jugada adversa del destino le obligó a trabajar de amanuense asimilado a la Intendencia con nombramiento de policía  para ganarse la vida pero, asimismo, le permitió el encuentro con su gran pasión, el teatro:

Fue actor teatral y trabajó para el departamento de Hacienda. Se inicia en el teatro, en el marco de la Compañía Nacional, y escribe, en esos años, dos obras: El intruso (1928) y La comedia sin nombre (1929). En 1933 su obra El dictador recibió duras críticas de las autoridades[2].

 

Sobre esta etapa de la vida de Icaza, Rodolfo Pimentel señala:

 

Entonces decidió inscribirse en el Conservatorio Nacional y el Director del Curso de Declamación, Abelardo Reboredo, lo puso a estudiar Arte Dramático y Declamación y al poco tiempo debutó en el teatro Sucre con la obra Asirse de un cabello, mereciendo los elogios de la prensa. De allí en adelante hizo carrera en la “Compañía Dramática Nacional” empeñada en hacer buen teatro, igual que el europeo y tanto, que las mejores obras que se estrenaban en ese continente, inmediatamente las traducían para representarlas en Quito, abriendo el horizonte teatral con actores criollos. Icaza aprovechó tan favorable disposición, comenzó a escribir a base de su sentido de observación, arregló y puso en escena las obras Entre Parientes de Echegaray, El Cigarro de Duvernois y Consulta médica, igualmente Calla Corazón de Felipe Sassone, Camino adelante de Linares Rivas, Tierra Baja de Angel Guimerá y la comedia Mi mujer es un hombre. El año 27 recorrieron hasta Pasto en Colombia. El 9 de septiembre de 1.928 estrenó en el Sucre su comedia liviana El Intruso en tres actos y en prosa, donde hizo el papel de galán joven que al final muere asesinado por su amante, para continuar el 23 de mayo de 1929 con La Comedia sin Nombre y el 19 de agosto con una del género sentimental titulada Por el Viejo;

 

De allí en adelante, cimentada su fama de dramaturgo o escritor teatral, continuó actuando y representó la comedia italiana El Ultimo Lord de Hugo Fale y la francesa Los Ojos más bellos del mundo; igualmente El ladrón de Berstain, Como los árboles del ecuatoriano Enrique Avellán Ferres y Almas Bohemias de Augusto San Miguel Reese […]. El 23 de mayo de 1.931 estrenó su tragedia ¿Cuál es? […]Poco después publicó sin llegar a estrenar un drama freudiano, en un acto titulado Como ellos quieren, donde más bien dialogan las almas de los personajes y en 1.932 dio a la luz Sin sentido, pieza dramática y fatalista en tres actos y prólogo.

 

 

Contrajo matrimonio con la actriz Marina Montoya, y se inició como autor dramático, pero sus obras no tuvieron éxito, excepto tal vez Flagelo (1936).

Icaza era un hombre polifacético que cultivó todos los géneros literarios: también escribía artículos y cuentos para la revista Claridad. En 1944 formó parte del grupo de fundadores de la Casa de la Cultura Ecuatoriana y luego fue enviado a Buenos Aires como agregado cultural; allí permaneció hasta 1953. Al regresar a su país, fue nombrado director de la Biblioteca Nacional de Quito.

Su primera obra reconocida fue Barro de Sierra, libro de cuentos publicado en 1933. Un año después daría a conocer Huasipungo y, sucesivamente, En las calles (1935), gracias a la que ganaría el Premio Nacional de Literatura, Cholos (1937), Media vida deslumbrados (1942), Huairapamushcas (1948), El chulla Romero y Flores (1958) y Atrapados (1972).

 

Icaza desempeñó numerosos cargos diplomáticos en varios países de Hispanoamérica y, entre 1973 y 1977, fue embajador en la Unión Soviética, Polonia y la República Democrática Alemana. Con todo, Icaza es la figura ecuatoriana sobresaliente del indigenismo en la narrativa nacional.

[1] http://www.diccionariobiograficoecuador.com/tomos/tomo5/i1.htm

[2] http://www.buscabiografias.com/biografia/verDetalle/3735/Jorge%20Icaza%20Coronel