Universidad Técnica Particular de Loja

Fray Vicente Solano

1791-1865

Naturalista, filósofo, teólogo, periodista, literato y crítico literario, Fray Vicente Solano nació en Cuenca, el 15 de octubre de 1791. Hijo de doña María Vargas Machuca y de Tomás Solano, de quien recibiría las primeras enseñanzas, se trasladó a los nueve años a Quito para ingresar al noviciado del convento de San Francisco, donde estudió Filosofía y Gramática. A los dieciocho años continuó sus estudios religiosos en el convento de La Recoleta, de San Diego. En 1814 fue ordenado presbítero por el Ilmo. Obispo Dr. José Cuero y Caicedo.

El historiador ecuatoriano Efrén Avilés Pino destacó que Vicente Solano siempre

fue enemigo de los honores y las distinciones, y cuando por sus relevantes méritos fue nombrado Provincial de su Orden y luego Obispo Auxiliar, se excusó de aceptar dichos destinos expresando que su único deseo era ser útil a la religión y a la patria[1].

Solano tiene una importancia especial para los cuencanos, dado que fue quien inició el periodismo en esta ciudad. En efecto, el 1 de enero de 1828 apareció El Eco del Asuay (1828) y sucesivamente los periódicos El Telescopio (1828-1829) y La Alforja (1829).

En 1848 fue nombrado rector del Colegio de Loja, por lo que tuvo que viajar frecuentemente a esta ciudad. Incansable y sabio, aprovechó estas estancias para escribir dos libros de contenido científico resultantes de sus observaciones de la flora y fauna lojanas: Viaje a Loja y Segundo Viaje a Loja.

En 1861 dio a conocer Máximas, Sentencias y Pensamientos, una obra de consulta obligatoria por la lucidez con la que Solano describe la condición humana y las sociedades modernas. Cabe hacer hincapié aquí en el talento de Solano por la narración. Prueba de ello sus Modelos de necrología y sus Fábulas, cuyas muestras iluminan este volumen.

Al sentir que la muerte acercaba, el sabio franciscano escribió el epitafio que cubriría sus restos mortales: “Aquí yace fray Vicente Solano / de la Orden de los Menores / que demasiado vivió, pensó y escribió / ojalá en bien! / Y en polvo convertido / de los transeúntes pidió perdón y no alabanzas”[2].

En polvo se convirtió en su celda de Cuenca el 1 de abril de 1865.

[1] Efrén Avilés Pino, “Solano, Fray Vicente”, en http://www.enciclopediadelecuador.com/temasOpt.php?Ind=2288&Let=

[2] Efrén Avilés Pino, “Solano, Fray Vicente”, en http://www.enciclopediadelecuador.com/temasOpt.php?Ind=2288&Let=