Universidad Técnica Particular de Loja

Fray Gaspar de Villarroel

1587?-1665

Gaspar de Villarroel y Coruña nació en la ciudad de Quito el 3 de septiembre de 1587. Sus padres fueron Gaspar de Villarroel y Coruña, original de Guatemala, y Ana Ordóñez de Cárdenas, de nacionalidad venezolana.

A pesar de haber sido sumamente pobres, sus padres pusieron especial atención en su educación y gracias a su esfuerzo pudo estudiar en el Colegio Seminario de San Luis, que gozaba ya de merecido prestigio; posteriormente lo llevaron a Lima donde continuó estudios en el Colegio de San Martín. Fue en esa ciudad donde decidió ingresar en la orden de San Agustín. En 1606 fue ordenado sacerdote. Dos años después recibió el doctorado en Artes y Teología, y fue llamado para dictar cátedra en la célebre Universidad de San Marcos de la misma ciudad.

Cuando contaba con unos cuarenta años, viajó a Europa. Publicó en Lisboa (Portugal) el primer tomo de sus Comentarios, dificultades y discursos literarios y místicos sobre los Evangelios de la Cuaresma. Con esta recomendación literaria pasó a Madrid, donde dirigió personalmente la edición del segundo tomo y preparó el tercero que sacó a la luz en Sevilla en 1634. Con estos sus libros interesó al medio eclesiástico y de relieve cultural. En la Corte llamó la atención por su oratoria convincente y agradable. Resultado de esta presencia y actuación en España fue la promoción por Felipe IV al Obispado de la Concepción de Chile.

En Chile le tocó vivir el terrible terremoto que en 1647 sacudió todo el país, especialmente la ciudad de Santiago. Entonces se manifestaron las virtudes del sabio prelado, quien a pesar de haber quedado gravemente herido por una pesada viga, que había caído sobre su cabeza, rechazó los auxilios que su condición exigía y se dedicó por entero al rescate de otros heridos y damnificados.

Está considerado como el máximo prosista de la colonia, y su extensa obra literaria presenta títulos como Historias sagradas y Eclesiásticas morales, Comentario al Libro de los Jueces, «El Sermón de San Ignacio de Loyola», «El Sermón de San Agustín», «Sermones de los santos», «Comentarios latinos sobre los Cantares», «Coronas de la Virgen Santísima», Comentarios, dificultades y discursos literales y místicos sobre los Evangelios de la Cuaresma» y muchos otros de igual importancia. Pero su obra más notable fue El Gobierno Eclesiástico del Pacífico, en la que con documentada objetividad trata los asuntos relacionados con los negocios eclesiásticos en América, analizándolos con gran erudición y profundos conocimientos en materias teológicas, morales y políticas.

En 1651 fue trasladado a la sede de Arequipa y finalmente fue promovido al Arzobispado de Charcas, en Bolivia, donde murió el 12 de octubre de 1665. Sus restos mortales descansan en la catedral de Chuquisaca, Bolivia.

(Texto adaptado de http://www.enciclopediadelecuador.com/temasOpt.php?Ind=2537&Let=)